Consultas que se enfrían
Te escriben posibles clientes y, si nadie responde a tiempo, encargan el asunto a otro despacho.
BrainLab · Despachos de abogados
Respuesta a cada consulta que llega por web, WhatsApp o correo, expedientes ordenados con su historial y clientes informados de cómo va su asunto.
Para despachos pequeños y medianos. Empezamos por lo que más tiempo os quita.
¿Te suena?
Te escriben posibles clientes y, si nadie responde a tiempo, encargan el asunto a otro despacho.
Documentos y contexto repartidos entre correos, carpetas y chats: cuesta encontrar lo que necesitas.
Las tareas de gestión se comen horas que podrían dedicarse a los asuntos.
Sin actualizaciones claras, el cliente llama para saber el estado de su asunto.
Lo que ponemos en marcha
Cada pieza funciona sola o conectada con las demás. Elegimos contigo por dónde empezar.
Entrada única desde web, WhatsApp y correo, con respuesta inicial y paso a un abogado cuando toca.
Cronología del caso y documentos juntos, accesibles para quien lo lleva.
Tareas y avisos básicos de plazos para que nada se pase.
Avisos de estado al cliente, automáticos o revisados antes de enviarse.
Cada consulta queda en un pipeline con su seguimiento hasta que se encarga o se descarta.
Soporte en español y adaptación al cumplimiento normativo básico.
Qué incluye y qué no
Acompañamos la implantación con un manual de uso y soporte inicial, y dejamos por escrito lo que queda fuera.
Entrada digital de consultas, primera respuesta, expediente en la nube, recordatorios, actualizaciones al cliente y pipeline de oportunidades.
Integración telefónica, contabilidad o facturación fiscal, ni redacción automática de escritos jurídicos.
Flujo consultivo: diagnóstico, configuración y acompañamiento con vuestro equipo.
Manual de uso y soporte durante la puesta en marcha, en canal digital.
Decides tú
Ordenamos consultas, expedientes y avisos. La estrategia del caso, los honorarios y la relación con cada cliente los decidís vosotros.
El siguiente paso
Diagnóstico gratuito. Partimos de vuestros canales, vuestro correo y cómo guardáis hoy los expedientes; si hay que cambiar algo, lo decidís vosotros.